FAQ

Preguntas frecuentes acerca del servicio

Ayuda, FAQ’s y cuestiones acerca del uso del servicio

Se trata de una sesión de terapia online con psicólogo colegiado. Durante la sesión, podrás tratar todos y cada uno de los temas que te inquieten para que, con la ayuda profesional adecuada, puedes enfrentarte a ellos y superarlos.

Los precios y condiciones se indican en nuestra página web. Puedes ver el precio actual en la siguiente página.

Utilizamos Calendly como servicio para la gestión de citas. Tan solo tienes que seleccionar el tipo de cita que deseas (1ª sesión gratuita, cita individual, bono) y escoger el día y hora en el calendario. Recibirás un email con la confirmación de la cita tras realizar el pago.

En el momento de escoger el día y hora, se te solicitará realizar el pago de la cita (en caso de que proceda). Podrás pagar con tarjeta de crédito o con Paypal.

Utilizamos las principales plataformas de videoconferencia: Skype, Whatsapp, Hangout o Zoom. Todas tienen una versión gratuita, por lo que solamente será necesario que tengas instaladas una de ellas. Al pedir la cita, puedes escoger la plataforma en la que realizar la sesión.

No es indispensable, pero si nos dejas tu teléfono móvil y ocurre algún problema de comunicación antes o durante la sesión, podremos contactar contigo rápidamente y ver cómo solucionarlo.

Se podrá cambiar una cita a cualquier día y hora que queden disponibles en la semana o en la semana siguiente a la cita reservada, siempre que se avise por correo (al hola@nuriacarmona.es) con un mínimo de 24h de antelación a la cita.

En ningún caso se devolverá el importe de la cita.

Al solicitar tu cita puedes dejarnos tu teléfono móvil para que precisamente podamos solucionar incidencias en la conexión. No obstante, también puedes escribirnos a hola@nuriacarmona.es y te ayudaremos a configurar tu equipo para mantener la sesión.

¿Por qué debería usar este servicio?

Sería importante pedir ayuda si presentas uno o varios de estos síntomas:

  • Cuando la intensidad de los síntomas descritos en nuestra página es muy elevada
  • Cuando la presencia de estos síntomas está interfiriendo de manera significativa en mi vida (familiar, social, laboral…)
  • Me siento muy tenso/a o con bastante miedo la mayor parte del tiempo
  • Cuando siento que no puedo encargarme de mis obligaciones o tareas cotidianas
  • No disfruto con ninguna actividad que hago
  • Si no puedo dejar de pensar en este tema
  • Cuando me estoy enfadando constantemente con la gente de mi entorno cercano
  • Si me siento muy solo o desamparado/a
  • Si sufro sobresaltos, por ejemplo, si escucho un portazo o ruido fuerte
  • Si me lavo excesivamente las manos o tengo que lavar varias veces la ropa, sin situaciones reales de riesgo asociadas
  • Cuando chequeo y observo en exceso a las personas que me rodean
  • Si consumo sustancias o alcohol de manera frecuente para mitigar el sufrimiento
  • Si voy al frigorífico a picar en exceso para amortiguar el vacío que creo sentir
  • Si pienso en la muerte de manera recurrente

En primer, decirte que lo siento enormemente, perder a un ser querido siempre es una situación difícil de transitar, pero en estos momentos, mucho más. Así que te acompaño en tu sentimiento.

Después, déjame ayudarte ofreciéndote algunas ideas:

  • Respeta el tiempo y la forma que necesites para asimilar tu pérdida. No todas las personas reaccionamos igual ante un mismo suceso, aquí no existe una manera correcta o incorrecta de afrontar la pérdida de un ser querido, todas las maneras de vivirlo son legítimas.
  • Es sustancial que conozcas las posibles reacciones emocionales que es normal que aparezcan ante una pérdida, y que tienen la función de ayudar a las personas a sobrellevar el momento, por ejemplo: shock, bloqueo emocional (no poder llorar, no poder sentir dolor, sentirse congelado/a ante la situación, etc.), negación de lo ocurrido, incredulidad y dudas, no acabar de creerte lo que ha ocurrido, sentir mucha rabia o enfado, notar culpa, hacerte autorreproches, momentos de intenso dolor y pena, desesperanza, sensación de soledad y abandono, etc. También es muy frecuente mostrar pensamientos intrusivos en bucle, que no podemos quitarnos de la cabeza, y expresiones reiterativas.
  • Además, debido a las circunstancias que estamos viviendo y ante la que se ha producido la pérdida, es muy normal que todos estos síntomas se intensifiquen y agudizarse los miedos a la pérdida de la salud, propia o de nuestros seres queridos.
  • Ponerte en manos de un profesional que favorezca que comprendas que el duelo es un proceso, que tiene unas fases y que conocerlas e irlas anticipando y reconociendo ya va a ser algo, en sí mismo, terapéutico, algo que será bueno para ti. Te ayudará a entender que pasarás por ellas y que es normal que te sientas de una determinada manera (con sorpresa/negación, intentando racionalizarlo y comprenderlo, con enfado, con tristeza, con miedo y al final, llegar a la aceptación).
  • Es importante que entiendas que es normal que te sientas cansado/a, que duermes mal, que no tienes apetito o que por el contrario comes mucho para llenar el vacío, que puedes sentir molestias en el estómago o presión en el pecho. También es bastante habitual, tener momentos en los que puede que te desbordes emocionalmente y no puedas contener el enfado o las lágrimas.
  • Del mismo modo, puede ocurrir con bastante frecuencia sentir mucho el vacío pero también la “presencia” de la persona que hemos perdido.
  • Busca en la medida de lo posible apoyo emocional en tus familiares y amigos. Es fundamental en estos momentos sentirnos acompañados, comprendidos y acogidos.
  • Y recuerda que aceptar una pérdida, nunca significa resignarse. Simplemente, admites lo que ha ocurrido, porque este es un hecho que va a cambiar tu vida para siempre, donde hay que entender que ya nunca nada volverá a ser igual, pero que podré seguir adelante y recuperar el bienestar pasado un tiempo.

Este tipo de forma de realizar terapia es una alternativa que está actualmente en auge y que facilita la ayuda psicológica a un mayor número de personas, sin que tenga que haber un desplazamiento. Sus ventajas serían:

  • Puedes realizar desde cualquier parte del mundo
  • No hace falta salir de casa
  • La realizarás en un entorno familiar y seguro
  • Podremos prestar nuestra ayuda a pacientes que estén en periodo de cuarentena con diagnóstico positivo en coronavirus
  • Facilita el acceso a personas con movilidad reducida
  • Mayor agilidad para conseguir una cita
  • Tendrás mayor flexibilidad horaria
  • Será más sencillo poder compaginar estas sesiones con otras tareas y obligaciones que puedas tener
  • Te aseguras el mantenimiento de un espacio terapéutico seguro y estable en el tiempo, a pesar de las restricciones sanitarias que se vayan adoptando
  • Estas sesiones tienen la misma eficacia que la terapia presencial